Mostrando las entradas con la etiqueta Historia personal. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Historia personal. Mostrar todas las entradas

domingo, octubre 07, 2007

Relojes e historia personal

Hoy traté de cambiarle la correa a mi reloj, recordé el primer reloj que tuve y empecé a recordar los otros que he tenido...

Mi primer reloj, me lo regalaron mis papás, cuando estaba por 5º básico... el año 1978. Era un reloj Casio "a cuarzo", con correa metálica, que tenía cronómetro, fecha, luz y muchas cosas novedosas en ese entonces. El único problema es que erea un reloj pequeño... de mujer y que nunca me gustó, pero, era un regalo. También recuerdo haber comentado en la escuela, que me regalarían un reloj y me preguntaron si el reloj sería "digital" o "análogo"... Ahi quedé, yo solo sabia que iba a tener un reloj y que era "a cuarzo", tal como era la moda en ese tiempo...

Estuve muchos años sin reloj pues nunca lo necesite. Cuando ya estaba en la Universidad me compré otro, también casio, de color negro y por supuesto, de hombre. No se cuanto me duró este reloj. Años después, cuando ya estaba trabajando, me compré uno mas grande y con correa de cuero. En ese tiempo, un amigo llegó con un reloj que me pareció espectacular, imitación de uno de gra marca. Ha sido uno de los relojes que mas me ha gustado y que usé hasta que estuve en una reunión en que uno de los participantes, tenía uno igual... pero de verdad. Este reloj se me echó a perder y estuve un tiempo sin otro hasta que me compré un Timex, pero solo para poder ver la hora, tenía una correa de genero y la única gracia que tenía era que se iluminaba el fondo y era de color verde. No era un reloj muy bonito y muchas personas me lo hicieron saber.

Después de mucho tiempo, encontré un reloj que me gustara y también después de mucho pensarlo, me lo compré. Numeros grandes, correa de cuero y completamente metálico. Me encantaba. Debo haberlo tenido por un par de años, hasta que se me perdió y por uno de mis mayores defectos... la memoria. Iba manejando, recibo una llamada por teléfono en que me pedían un dato urgente que tenía que enviar al llegar a la oficina. Para recordalo, me quité el reloj de la mano derecha y quise colocarlo en la mano izquierda, lo que finalmente no logré. Cuando llegué a la oficina, llevaba el reloj en la mano tomado de la correa, junto a otras tantas cosas y así, se me deslizó y cayó... No me di cuenta.

Recuerdo que al rato, le cuento a uno de mis hermanos lo que me había pasado y me dice que cuando el había entrado a la oficina, un tipo que se habia agachado recién a recoger algo, le preguntó la hora.... La conclusión es que había encontrado mi relojito...

No me aguanté mucho sin reloj, cuando te acostumbras a algo, es dificil dejarlo, así que salí en busca de otro, que resultó no ser muy diferente del anterior. La misma marca, números grandes y correa de cuero. Lo tengo hasta el día de hoy, aun cuando a veces, me aburre y me dan ganas de cambiarlo.

Y asi fue como hace un par de meses atrás, cai en tentación y me compré otro, un swatch metálico. Nunca antes habia pensado en usar uno con correa metálica, me imaginaba que tiraban los pelos de la muñeca... En fin, es bonito, pero tiene el problema de que no se puede ver la hora de noche.

Si pudiera, coleccionaría relojes, tal de tener uno para cada ocasión, para cada estado de ánimo, pero siempre metálicos, pesados, con correa de cuero y números grandes...

Y si me sobrara la plata, me compraría un Navitimer. Simplemente, espectacular.

sábado, agosto 25, 2007

Cámaras fotográficas e historia personal

Mi papá siempre fue aficionado a la fotografía, la casa parecía un museo, pues habían varias cámaras muy antiguas que habia usado en su juventud... incluso había una de cajón, con la que alguna vez jugamos tratando de entender como funcionaba. También tenía una de marca Paz, que al parecer era rusa y que sacaba fotos pequeñísimas.

En sus tiempo, cuando sacaba sus fotos de prueba, se daba el tiempo de anotar cada combinación de velocidad y abertura, datos que después anotaba al reverso de cada foto... Así, hay unas fotos con mucha luz en que parece que unos niños campesinos estan con manta y a pata pelá.

Así es como el sacar fotos siempre fue parte de nuestra rutina habitual y se me viene a la memoria una cantidad de fotos y hechos relacionados con esa antigua y alemana Photavit.

Recuerdo que como a los ocho años me regalaron mi primera camara fotográfica, era muy simple, sin zoom, sin flash, ni nada. Se disparaba moviendo una palanca que tenía al lado del lente. Recuerdo haber sacado algunas fotos con ella que aún andan por ahí.

No tengo idea donde puede estar esa cámara, quizá en que baúl de los recuerdos. Lo cierto es que en la media, usé muchas veces, la cámara de un primo, una Olympus XA, era espectacular, pequeña pero muy bien dotada. Muy buena cámara.

Tiempo después, cuando participaba en mi periódico, me compré mi primera cámara, una snappy de la canon. Una cámara automática, que funcionaba con una tremenda batería y que sacaba fotos muy buenas. Tengo muchas fotos con esa cámara, muchos recuerdos, especialmente de mis hijos cuando estaban mas chicos.

Sin embargo, esta cámara era un poco limitada para las fotos que necesitabamos en la publicación del periódico y como no tenía plata para comprarme la AE1 de la Canon (objeto de culto y deseo y con un parecido increible a la Photavit de mi papá), no me quedó otra que comprarme una Zenit, la cual hasta el día de hoy juraba que me la había perdido mi hermano, pero que al momento de armar este post, me entero que mis papás la tienen "guardada" (hace como 15 años).

No saqué muchas fotos familiares con esta máquina, era la cámara para el hualquino. No tenía nada automático y algunas funciones se realizaban de manera muy curiosa.

La snappy debo haberla utilizado hasta el año 2000. Muchas fotos para el trabajo, fueron sacadas con esa cámara, que después, via scanner se pasaba a los informes de las visitas a obra. A esta altura, ya era el turno de las digitales...

La primer digital que tuve, la Canon A 50, se la cambié a un amigo por el plano de un proyecto. Es una cámara de 1.4 MP, con zoom y flash. Funcionaba con una batería igual de grande que la snappy, pero recargable y las tarjetas de memoria eran del tipo CF, con una capacidad de 8 MB, así que había que descargarla rapidamente para poder volver a sacar otros fotos. Recuerdo que la primera vez que fui a esquiar, andaba con la cámara en el bolsillo de la parka y así de un momento a otro, ya no estaba. Al rato, la recuperé y las fotos, salieron como veladas...

Con el tiempo, comenzó a fallar la pieza que protegía el lente. Intenté abrirla, pero era un poco dificil y no la pude arreglar. Hace un tiempo me la pidió uno de mis hermanos... No he querido preguntar en que estado está.

Sin embargo, el desarrollo de la tecnología seguía corriendo y ya habían aparecido otras cámaras de mas capacidad. Nuevamente, hice trato con el mismo amigo y obtuve, por el mismo medio anterior, la Canon A75. Esta cámara era espectacular. Creo que ha sido mi favorita por su tamaño, que se ajustaba perfectamente a mi mano (para mi las cámaras digitales se deben disparar y maniobrar con una mano). Lamentablemente esta camara se perdió. No se si me la robaron o se me quedó por ahi, donde no habia quien me la pudiera devolver.

La cámara que tengo ahora, es la Canon A 95. Es muy parecida a la A 75, pero tiene mayor capacidad en MP y zoom. Sin embargo es mas grande y mas pesada. Igual se ajusta bien a mi mano, pero no es lo mismo...

No tengo registro de cuantas fotos he sacado, pero son muchas. Tengo recuerdos de muchas situaciones familiares, de amigos, de las obras y sobre todo de mis hijos en cada una de sus etapas. Algún día las revisaré y ordenaré todas...