En mi oficina siempre he tratado de que el ambiente sea agradable, con mucha preocupación por lo que le pasa a le gente que trabaja conmigo y tratando de que siempre se trabaje a gusto, que si hay alguna diferencia se arregle conversando.
Los horarios también son bastante flexible, privilengiando siempre el logro de objetivos, mas que el estar sentado trabajando, cumpliendo horas sin que la productividad aumente. En este contexto, es que les propuse instaurar el "happy friday" y así, todos los viernes nos vamos a las 14:00 hrs.
Ya han pasado dos semanas de este nuevo esquema y los comentarios han sido muy variados, pero muy positivos.... "no hallaba que hacer", "me toca ir al supermercado", "voy a ir a buscar a mi hija y llevarla al parque". En fin, ha sido muy agradable escuchar esos comentarios de parte de los que trabajan conmigo.
Por mi parte, me sentí extraño el primer viernes, caminando por las calles de Conce, vitrineando, buscando algunas cosas que necesitaba, viendo como todos seguían corriendo y viendo como se iba una tarde distinta. El segundo viernes, me fui a buscar los niños al colegio, fuimos a almorzar, pasear...
El dinero por el cual uno trabaja siempre ha sido importante, pero no es lo fundamental. Hay que tener claro que uno trabaja para vivir y no vive para trabajar.
Los horarios también son bastante flexible, privilengiando siempre el logro de objetivos, mas que el estar sentado trabajando, cumpliendo horas sin que la productividad aumente. En este contexto, es que les propuse instaurar el "happy friday" y así, todos los viernes nos vamos a las 14:00 hrs.
Ya han pasado dos semanas de este nuevo esquema y los comentarios han sido muy variados, pero muy positivos.... "no hallaba que hacer", "me toca ir al supermercado", "voy a ir a buscar a mi hija y llevarla al parque". En fin, ha sido muy agradable escuchar esos comentarios de parte de los que trabajan conmigo.
Por mi parte, me sentí extraño el primer viernes, caminando por las calles de Conce, vitrineando, buscando algunas cosas que necesitaba, viendo como todos seguían corriendo y viendo como se iba una tarde distinta. El segundo viernes, me fui a buscar los niños al colegio, fuimos a almorzar, pasear...
El dinero por el cual uno trabaja siempre ha sido importante, pero no es lo fundamental. Hay que tener claro que uno trabaja para vivir y no vive para trabajar.