Es una real molestia andar espantando estos bichos. Sin embargo, con un poco de paciencia y rapidez, se los puede tomar en el aire y darles de su propia medicina.
Una alternativa es sacudirlos en la mano, para soltarlos nuevamente, totalmente desorientados. Otra, mantenerlos en la mano, sacudiendolos y raciendo un ruido sobre ellos, para que sientan lo mismo que siente uno cuando lo están rondando.
También, y mi práctica favorita, es cortar un palito fino y clavarselo, para luego dejar que se vaya con un pequeño recuerdo.
Una alternativa a esto, es amarrarle un hilo y usarlo como mascota por un buen rato, cortar luego el hilo y dejarlo volar. O en vez de un hilo, un palo fino pero largo, como el que se ve en las fotos.Ahora, se puede usar como truco publicitario, cuando el hilo utilizado es parte de una bolsa de te, por ejemplo.
En fin, puedo dar fe que este ejemplar de coliguacho, tuvo mucha paciencia para las sesión de fotos y estas son las mejores. Al hacer click sobre las fotos, se ven mas grandes.