Me cuesta hablar de mi papá, me cuesta mucho.
A pesar de no tener una mala relación con el, siento que no es la mejor. Me cuesta acercarme a el.
Mi papá siempre nos enseñó a llamarlo por su nombre, nunca (mis hermanos y yo) lo hemos llamado papá, siempre con un gran respeto. Un respeto, quizá ganado por su correcta y honesta forma de ser o bien por su carácter y bajo perfil. Entre nosotros, nos referimos a el como "el papá".
Mi relación con el siempre ha sido distante, nunca lo he buscado para pedir un consejo o alguna palabra (tampoco lo hago o he hecho con mi mamá), pero siento que es necesario un acercamiento, creo que yo lo necesito y que el también. Un acercamiento que nunca propicié y que dentro de mi forma de ser y hacer, pude haber rechazado, quien sabe.
Mis papás, nunca han sido de los que demuestran fisicamente su cariño o de los que te lo dicen claramente, o sea, sabemos que nos quieren porque siempre estuvieron preocupados por nosotros, buscando darnos un mejor futuro y dando lo mejor de si mismos en busca de ese objetivo.
En un encuentro de la familia por parte de el y por ser el "patriarca", hizo un breve discurso, se dirigio a todos dedicandoles a cada uno algunas palabras, un los quiero mucho, un gracias por estar acá. Cuando llegó a nosotros, nos dijo lo mismo...
Yo de verdad sentí que me lo había dicho a mi y que por primera vez lo escuchabda de su boca...
No se si queda claro que tengo rollos con mi papá. Creo que todos los tenemos. Sólo se que llega un momento en que hay que reencontrarse con el y aclarar algunas cosas y también se que a los hijos, hay que explicitarles el cariño y que no lo den como un hecho cierto, aunque así sea.
A mi papá lo quiero mucho, tego un tremendo respeto por el, pero así y todo siento que es una falta el llamarlo "papá", siendo que el nos enseño a llamarlo por su nombre... Bueno, al menos se por donde tengo que partir.