Mi primer reloj, me lo regalaron mis papás, cuando estaba por 5º básico... el año 1978. Era un reloj Casio "a cuarzo", con correa metálica, que tenía cronómetro, fecha, luz y muchas cosas novedosas en ese entonces. El único problema es que erea un reloj pequeño... de mujer y que nunca me gustó, pero, era un regalo. También recuerdo haber comentado en la escuela, que me regalarían un reloj y me preguntaron si el reloj sería "digital" o "análogo"... Ahi quedé, yo solo sabia que iba a tener un reloj y que era "a cuarzo", tal como era la moda en ese tiempo...
Estuve muchos años sin reloj pues nunca lo necesite. Cuando ya estaba en la Universidad me compré otro, también casio, de color negro y por supuesto, de hombre. No se cuanto me duró este reloj. Años después, cuando ya estaba trabajando, me compré uno mas grande y con correa de cuero. En ese tiempo, un amigo llegó con un reloj que me pareció espectacular, imitación de uno de gra marca. Ha sido uno de los relojes que mas me ha gustado y que usé hasta que estuve en una reunión en que uno de los participantes, tenía uno igual... pero de verdad.
Este reloj se me echó a perder y estuve un tiempo sin otro hasta que me compré un Timex, pero solo para poder ver la hora, tenía una correa de genero y la única gracia que tenía era que se iluminaba el fondo y era de color verde. No era un reloj muy bonito y muchas personas me lo hicieron saber.Después de mucho tiempo, encontré un reloj que me gustara y también después de mucho pensarlo, me lo compré. Numeros grandes, correa de cuero y completamente metálico. Me encantaba. Debo haberlo tenido por un par de años, hasta que se me perdió y por uno de mis mayores defectos... la memoria. Iba manejando, recibo una llamada por teléfono en que me pedían un dato urgente que tenía que enviar al llegar a la oficina. Para recordalo, me quité el reloj de la mano derecha y quise colocarlo en la mano izquierda, lo que finalmente no logré. Cuando llegué a la oficina,
llevaba el reloj en la mano tomado de la correa, junto a otras tantas cosas y así, se me deslizó y cayó... No me di cuenta.Recuerdo que al rato, le cuento a uno de mis hermanos lo que me había pasado y me dice que cuando el había entrado a la oficina, un tipo que se habia agachado recién a recoger algo, le preguntó la hora.... La conclusión es que había encontrado mi relojito...
No me aguanté mucho sin reloj, cuando te acostumbras a algo, es dificil dejarlo, así que salí en busca de otro, que resultó no ser muy diferente del anterior. La misma marca, números grandes y
correa de cuero. Lo tengo hasta el día de hoy, aun cuando a veces, me aburre y me dan ganas de cambiarlo.Y asi fue como hace un par de meses atrás, cai en tentación y me compré otro, un swatch metálico. Nunca antes habia pensado en usar uno con
correa metálica, me imaginaba que tiraban los pelos de la muñeca... En fin, es bonito, pero tiene el problema de que no se puede ver la hora de noche.Si pudiera, coleccionaría relojes, tal de tener uno para cada ocasión, para cada estado de ánimo, pero siempre metálicos, pesados, con correa de cuero y números grandes...
Y si me sobrara la plata, me compraría un Navitimer. Simplemente, espectacular.

































